ÁNGEL ROSENBLAT
Ángel Rosenblat fue filólogo y profesor universitario. Nació en la ciudad polonesa de Wegrów el 9 de diciembre de 1902, pero emigró con su familia a Buenos Aires (Argentina) a la edad de seis años. Falleció en Caracas (Venezuela) un 11 de septiembre de 1984. Su gran capacidad intelectual y disparidad cultural se vio reflejada en su trayectoria profesional, inmersa en la investigación lingüística y en la historia.
Los primeros años de estudio los realizó en Buenos Aires, bajo el influjo de Amado Alonso, en el Instituto de Filología. Posteriormente, se especializó con sus estudios de postgrado en los países europeos de Alemania, España y Francia para, seguidamente, retornar a América y aterrizar en la ciudad ecuatoriana de Quito y ejercer de profesor en la Universidad de Quito. Tras acabar el curso, decidió volver nuevamente a Venezuela (1946), en donde -contratado por Mariano Picón-Salas-, trabajó para el Instituto Pedagógico Nacional como profesor de castellano y latín y, a su vez, fundó la Cátedra de Filología de la Universidad Central (1947), un año más tarde. Hacia 1950, dirigió el Instituto de Filología Andrés Bello y se volcó en la investigación del Español de América -especialmente, la variedad venezolana- y elaboró un fichero lexicográfico de venezolanismos de gran dimensión.
El proceder de sus investigaciones lingüísticas se basó en la clasificación y la diferenciación para arribar a una clara matriz distintiva que tuviese en cuenta: lengua literaria-popular, español-lenguas indígenas, pluralidad-pureza de la lengua, buenas-malas palabras, lengua-estilo, lengua-cultura, lengua-educación, variación-unidad. De este modo, pues, logró recoger muestras contrastadas y representativas de la lengua española.
La visión que tenía Rosenblat sobre la palabra era mágica, ya que confirmaba que cada palabra permitía crear una realidad. Por lo tanto, esta magia se disolvía en la propia expresión del destino de los pueblos, cuyos nombres restaban condicionados por fines concretos y que, al mismo tiempo, diferenciándose de otros, lograba constituirse en su más genuina fibra cultural -prueba fehaciente de la historia-. En otras palabras, mediante la lengua y la historia accedemos a un entendimiento y aprendizaje mayor sobre la vida americana.
Como resultado, sus publicaciones reflejaban un compendio de antropología, folclore, historia, literatura y representación del mundo venezolano. Algunas de sus obras más destacables son Amadís de Gaula: novela de caballerías -refundida y modernizada en 1940, con referencias diacrónicas que permitían comprender los textos con un lenguaje actualizado y acorde a los nuevos tiempos-, La población indígena y el mestizaje en América (1954) -centrado en el fenómeno de la hispanización y la creación imaginaria así como en la población indígena- y/o Buenas y malas palabras en el castellano de Venezuela (1956) -fuente fidedigna y obligada para el estudio del lenguaje- .
https://pueblosoriginarios.com/textos/rosenblat/obra.html
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=640091
https://asociacioninternacionaldehispanistas.org/angel-rosenblat/
https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngel_Rosenblat
https://hispanismo.cervantes.es/hispanistas/224193/rosenblat-angel
https://www.elnacional.com/opinion/el-explorador-de-las-palabras/

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