CARNAVAL DE NEGROS Y BLANCOS
Puede decirse que, la fiesta más grande del sur de Colombia es, sin duda alguna, el Carnaval de Negros y Blancos. Se inició en la ciudad de Pasto, mas otros municipios de Nariño se han sumado y la han adoptado también como fiesta popular. Suele celebrarse entre el 28 de diciembre y el 7 de enero y acoge tanto a visitantes autóctonos como extranjeros.
Su origen surge de la fusión y mestizaje de diferentes culturas y expresiones de las zonas de la Amazonia, los Andes y el Pacífico. Fue hacia el 1546 cuando hizo su primera incursión, siendo sus componentes personas exclusivamente indígenas y coincidiendo esta festividad con la celebración de la Luna -Quilla-. Esta fiesta pretendía, así, mediante danzas y rituales, honrar a la luna y al sol y, a su vez, rogarles para amparar sus cosechas.
No obstante, la influencia y fusión de la cultura española en aquel territorio supuso una transformación en este festejo dando lugar al llamado sincretismo hispano religioso. Durante gran parte del siglo XIX, esta conmemoración es prohibida por las autoridades dado que la consideran insegura y arriesgada por posibles levantamientos indígenas. Con lo cual, no es hasta 1834 que se reanudan estos encuentros populares de indios con sus churumbeles, de mestizos enmascarados y, especialmente, de vecinos en pleno bullicio y gresca.
La programación del Carnaval de Negros y Blancos abre con el famoso Carnaval del Agua, el cual consiste en rociar calles y casas para ambientar y promover un clima lúdico y placentero. El 31 de diciembre se da paso a el Desfile de Años Viejos, donde comparsas formadas por monigotes satíricos -representando a personalidades y eventos de actualidad- ocupan las calles de esta localidad y realizan una cremación ritual de ese Año Viejo. Para acabar, los últimos días, las personas allí presentes se dedican a maquillar sus caras de manera unánime con el fin de representar la alianza entre todos los pueblos sin ningún tipo de distinción entre ellos. Por lo tanto, el penúltimo día emplean el color negro para pintar sus rostros y, el último día lo colorean -o decoloran- con polvos de talco para emblanquecerlos.
El Carnaval Negros y Blancos, pues, es sinónimo de convivencia, transmisión de cultura, respeto, ludificación y disfrute. Conceptos que año tras año se ponen gratamente de manifiesto en esas tierras colombianas.
La importancia de esta festividad ha hecho que sea considerada por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde el pasado 2009.
https://ich.unesco.org/es/RL/el-carnaval-de-negros-y-blancos-00287
https://es.wikipedia.org/wiki/Carnaval_de_Negros_y_Blancos
https://www.youtube.com/watch?v=4Bpr2QONaEA&t=12s

Comentarios
Publicar un comentario